miércoles, 28 de septiembre de 2016

Retén del Tiempo


RÍO


Una mariposa blanca
revolotea por los matojos.
Entre murmullos de alivio
y silbidos de vientos pasados,
hoy vuelvo a visitarte,
mi río eterno y hermano.
Hoy –que, al regalo del astro rey,
a cada escalón brindas un destello
dorado y cegador-
desnudas tu límpido ser: un fondo
que ya olvidó sus raíces negras.

Una mariposa blanca
revolotea entre los matojos.
Hace un calor inusual;
tus veredas perfuman el ambiente
en el verde amarillento de su fronda.
¿Qué quieres decirme, río?
Hoy no logro entender tu arrullo
en la pesadez del aire plomizo.

Una mariposa blanca
revolotea por los matojos;
ya la he visto antes en el camino,
pero he creído no querer verla
batiendo alas de fuego fatuo,
fulgores que preconizan
un camino de yerbas secas, muertas
para la próxima vez que te visite,
arrebatándome el retén del tiempo:
mi única certeza de lo eterno.

Río, río, en el refugio
de tu cambiante inmutabilidad,
después de tantas vidas,
¿ahora eres efímero?
Una mariposa blanca
se esfuma entre los matojos.


4. Río
Desgarro - I. El Tiempo
Pedro M. Cepedal Flores

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Río Nalón a su paso por San Vicente, en la Cuenca Minera, Asturias (Fotografía propia).

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mujer Efeméride


PASEO MATUTINO EN DOMINGO

Málaga, 21 de septiembre de 2014

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The Day After, E. Munch

Domingo por la mañana, camino
por la ciudad franca, aún acostada
-¡soy asceta de parajes solitarios
por los que bullen fosas abisales!-:
desnuda tez perla sin maquillar,
duerme plácida, ajena a los tormentos
que una envidiosa resaca le guarda.
¡Así ansío esta ciudad, la mujer
efeméride de una noche previa
vivida en cristales de copas rotas!

Las calles llenas de hojas, rachas de aire
cortante y arisco como respuestas
encontradas a preguntas perdidas;
hedor de alcantarillas vomitando,
contenedores de basura ardiente…
Su aliento pastoso como elixir:
cerveza negra, whisky cristalino.
Aliento aún por despertar que sólo
acaricio en pesadillas lejanas...

Los despojos que componen mi cuerpo
no pueden retozar en sus cabellos,
lamer la frescura de su sonrisa…
Tan sólo la contemplo desde lejos
en cada papelera reventada,
en cada retrovisor golpeado,
en los que mis anhelos desembocan.
No sé cuánto dura ya este paseo
monótono de rumbo circular,
de asfalto firme, cubierto por hojas
que ocultan adoquines sibilinos.

Ella abre los ojos, que no me ven,
empañados por una noche previa;
yo la contemplo desde el otro lado,
muerto por inspirar su aliento etílico,
vida a través de las hojas caídas.


37. Paseo matutino en domingo
Desgarro - IV. El Amor
Pedro M. Cepedal Flores

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The Voice, E. Munch

lunes, 19 de septiembre de 2016

Haiku


*



Letras infieles
a un externo pensar
por un querer.



*

13. Letras infieles...
Desgarro - II. El Momento
Pedro M. Cepedal Flores

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The Tree of Life, M. Ryden


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Las Bestias


LAS BESTIAS

Ira/Venganza

“Pierdo la razón cuando salen
de mi corazón animales”
(Robe Iniesta)

El Gran Dragóon Rojo y la Bestia del Mar, W. Blake


Algún día tendré el poder
para vengarme de vosotros,
indolentes asesinos
de mis alas, que serrasteis
matando un vuelo estelar.

Pero ahora he renacido
como el flamante Ave Fénix,
con dos alas llameantes
y la furia del dragón,
el veneno de la araña,
el sadismo del felino,
la frialdad del tiburón,
para devorar a mis enemigos:
la Ira, único camino conocido;
la Venganza, mi impulso, mi motor…

Algún día tendré el poder
de desatar a las bestias
de mi alma y entonces, entonces
temblaréis como la tierra
al paso de mis dolores.


23. Las Bestias
Desgarro - III. El Monstruo
Pedro M. Cepedal Flores

'Cabezabajo' -Agila-, Extremoduro

sábado, 10 de septiembre de 2016

Alas raídas


ÁRBOL DEL FRUTO INMADURO


Se aferra con sus dos patas
el polluelo, y con  el pico,
al corazón de la rama,
a la mentira del nido.

Teme al volar y no vuela
cuando el viento intempestivo
brutalmente zarandea
su rama y lo echa del nido.

Cae como fruto verde:
no debiera haber caído;
va maldiciendo su suerte,
al destino y su capricho.

Otra rama, en su caída,
lo adopta como a un hijo;
tiene las alas raídas,
pocas plumas para el frío.

A base de frutos verdes,
inmaduros, vomitivos,
lo va cebando y lo mece
mientras él mira hacia el nido.

Así engorda en esperanza,
con mentiras para niños,
hasta quebrarse la rama
que a su peso se ha partido.

Árbol de fruto inmaduro
que antes le diera cobijo,
ahora lo arroja al mundo
dándolo ya por perdido.

Ya no puede alzar el vuelo,
sin alas está vencido;
pía y pía por el suelo,
esperando a ser comido.



41. Árbol del fruto inmaduro
Desgarro - V. El Fin
Pedro M. Cepedal Flores

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Ilustración por R. Olbinski

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Corrientes destructivas


AUTODESTRUCCIÓN


Tiemblan los cimientos de piedra
cuando chocamos nuestras corrientes;
ácido corrosivo es la ropa
sobre nuestras pieles enfermas.

Los labios sangran enloquecidos,
los dientes manchados se excitan;
devoramos nutrientes impíos,
destruimos farolas rivales.

La gente repudia nuestra estela:
en nuestra estela se evaporan.
Sangrarán las pieles enfermas
agonizantes bajo las ropas.


 
El Beso (1895), E. Munch



DESCARGA


Donde ahora eres la electricidad,
mañana serás la tierra absorbente;
pero esta noche, la noche intermedia,
tu descarga convulsionará
irreversiblemente mis órganos.




39. Autodestrucción
40. Descarga
Desgarro - IV. El Amor
Pedro M. Cepedal Flores

domingo, 4 de septiembre de 2016

Demigod


DEMIGOD


Cuando vuelvo a sentir la euforia
tronando en los bajos de mi cuerpo
y el torbellino de mi mente
se filtra por un embudo hacia
ti, todo lo demás se derrumba.

Tengo miedo otra vez, otra vez:
la muerte, la enfermedad se expanden
ante mis pasos, tengo miedo.
Soy el Demigod de destrucción
y tú no me adoras. Adórame.

Soy el torbellino, tú el epicentro.
Necesito que te flageles
por mí y te dejes envolver;
déjate arrastrar, no quieras ver
más allá de mi destello. Adórame.

Porque tengo miedo otra vez:
pierdo fuerza destruyendo gente
y no puedo arrancar tus raíces
y elevarte, difuminándonos
en el vapor. Porque no me adoras.

Adórame, antes de que la calma
regrese y me disuelva en su tedio.
Adórame con tus raíces
enmarañadas en mis vientos.
Porque tengo miedo otra vez…


28. Demigod
Desgarro - III. El Monstruo
Pedro M. Cepedal Flores

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'Midsummer Marriage', R. Olbinski

jueves, 1 de septiembre de 2016

La soga


En un lugar desolado

Acariciando la piedra y el mármol,
un amor que para alguien fue especial.
Despojos en la fiebre y la pasión.
¡Cómo deseo que estés conmigo ahora!

Un cuerpo que se enrosca y muere.
El corazón comparte la horrible luz del sol,
caída como un perro en torno a tus pies.
¡Cómo deseo que estés conmigo ahora!

El verdugo echa un vistazo y espera.
La soga se tensa y luego se rompe.
Algún día moriremos en tus sueños.
¡Cómo deseo que estés conmigo ahora!

In a lonely place

Caressing the marble and stone
Love that was special for one
The waste in the fever and heat
How I wish you were here with me now

Body that curls in and dies
Heart shares that awful daylight
Warm like a dog round your feet
How I wish you were here with me now

Hangman looks round as he waits
Cord stretches tight then it breaks
Someday we will die in your dreams
How I wish you were here with me now

Curtis-Ian-Google
Ian Curtis
Letra y traducción extraídas del libro ‘Ian Curtis, en cuerpo y alma: cancionero de Joy Division’ -Editorial Malpaso. Edición de Deborah Curtis y Jon Savage. Traducción de Daniel Gascón-.

Ian Curtis (Manchester, Reino Unido, 1956-Macclesfield, Reino Unido, 1980), vocalista y líder de la banda de rock Joy Division. Compositor y poeta, en sus tortuosas y sublimes letras encuentro el gozo de una serena inspiración, los primeros adoquines de una senda incierta tan sugestiva como fatal; en su voz, el violento frenesí de la tumba.