lunes, 29 de agosto de 2016

Olvido


"La yedra de tus brazos a este mundo me ata.
Yo no puedo morir: aquel que muere, olvida"

"Le lierre de tes bras à ce monde me lie
Je ne peux pas mourir Celui qui meurt oublie"
De La nuit de Dunkerque -'La noche de Dunkerque-,
del libro Les Yeux d'Elsa -'Los Ojos de Elsa'-,
Louis Aragon


   El tiempo y las calamidades pasaron, la ciudad quedó abandonada y los supervivientes se disgregaron. Así debía ser. Hasta que, en uno de los días más especialmente anodinos que el castigado pavimento era capaz de recordar, uno de aquellos regresó a los vestigios a través del alcantarillado, desatascando enormes llaves de paso oxidadas; el agua putrefacta volvió a circular por sus entrañas. Vida.

   Vida en un lugar desolado. Aquí, a través de páginas dispersas, yace la crónica de una resurrección baldía entre tantos otros vacuos mundos.


Pedro M. Cepedal Flores


Nalon-Pedro-Cepedal

2 comentarios:

  1. Más que feliz al verte por aquí de nuevo Pedro, como siempre un placer leerte. Si bien yo no tengo la producción de años anteriores, cuando ambos estábamos en el auge de nuestras publicaciones electrónicas, me he propuesto intentar volver a ser el que era: alguien un poco más aplicado.

    El texto que nos presentas parece la presentación de una gran historia, la cual, conociendo lo bien que escribes, no creo que decepcione a nadie.

    Un abrazo y espero poder seguir leyéndote por aquí.

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    1. Muchas gracias por pasarte y por tus palabras, Alex. Yo creo que tienes ya una obra extensa, ¿no te has planteado recopilarla en un poemario y tratar de publicarla?

      Por cierto, eso me recuerda: aún tengo una conversación contigo por correo electrónico, quizá te escriba para hablar un poco más extendidamente del tema.

      ¡Un abrazo!

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