lunes, 29 de agosto de 2016

Olvido


"La yedra de tus brazos a este mundo me ata.
Yo no puedo morir: aquel que muere, olvida"

"Le lierre de tes bras à ce monde me lie
Je ne peux pas mourir Celui qui meurt oublie"
De La nuit de Dunkerque -'La noche de Dunkerque-,
del libro Les Yeux d'Elsa -'Los Ojos de Elsa'-,
Louis Aragon


   El tiempo y las calamidades pasaron, la ciudad quedó abandonada y los supervivientes se disgregaron. Así debía ser. Hasta que, en uno de los días más especialmente anodinos que el castigado pavimento era capaz de recordar, uno de aquellos regresó a los vestigios a través del alcantarillado, desatascando enormes llaves de paso oxidadas; el agua putrefacta volvió a circular por sus entrañas. Vida.

   Vida en un lugar desolado. Aquí, a través de páginas dispersas, yace la crónica de una resurrección baldía entre tantos otros vacuos mundos.


Pedro M. Cepedal Flores


Nalon-Pedro-Cepedal